24.12.11

2011 Un año para aprender.

... Me gustaría empezar este texto con un silencio.
Algo extraño, ¿verdad?
Esto podría llamarse "Resumen" de ese año, dos mil once.
Un año al que podría llamarle "Aprender".
¿Por qué? una pregunta que, desde que empezó el año hasta hoy que aúno ha acabado, me persigue. Tantas preguntas, algunas con su respuesta, otras aún no... Pero en este año he aprendido tantas cosas... como por ejemplo, si quieres algo darás todo para conseguirlo, te sacrificarás por ello y ese sacrificio valdrá la pena.
También he visto cosas  la verdad que bastante extrañas, algo puede empezar sin que te lo esperes o imagines, de la nada y de la misma forma que empieza... acabar, sin que te lo esperes o imagines, de la nada. De cómo vino ha cómo se fue.
Pero es algo que me hizo ver que, ese siempre que tanto nos gusta usar... no debe usarse tanto. Queda bien decirlo, es una manera de decir que aprecias mucho a alguien, pero cuidado, las palabras mal usadas pueden hacer mucho daño y en esta generación se juega con las palabras más que con los juguetes.
Un año en el que lo he pasado igual de bien que de mal, pero a la vez, lo he pasado mejor, porque esas cosas malas han dado a mi vida un... un toque de ketchump en las patatas, por llamarlo de alguna manera.
He visto la vida desde distintos puntos de vista, en mi mismo o en los demás. He vivido situaciones que jamás pensé vivir... e incluso me he acostumbrado a ellas, y repito, e incluso... se esfumaron sin más, para jamás volver. Sí, como suena, y es algo que sí o sí he tenido que superar, varias veces, y es algo que me ha hecho un poco más fuerte, y me ha enseñado que las cosas pueden hacerte mucho daño...
Una persona a la que quieres, puede hacerte muchísimo daño, ya sea a posta o sin querer... ya sea por tu culpa o por la de un ser sin conocer. Y ese daño te rompe por dentro, te destroza, te somete a soportar el día a día sí o sí con una mochila cargada de piedras, aguantando miradas y murmullos que pesan como sacos llenos sentimientos llenos de orgullo.
He visto con mis propios ojos el odio de la persona a la que más quiero, una mirada completamente furiosa por un tema materialista, y visto como la palabra que posee la razón gana a la palabra que posee ignorancia, y como todos sabemos la razón habla y la ignorancia grita.
He visto como una idea indecisa puede durar mucho aunque haya acabado al tercer día.
He visto como un sueño se convierte en pesadilla cuando está terminando.
Y lo más doloroso... he visto finales anticipados, he luchado contra ellos, como quien intenta trepar por una catarata (¿No se puede verdad?) a eso quería llegar... vi un final e intenté luchar contra él como pude, dando todo de mi, y aún así no pude... y su final acabó siendo desastroso. Pero al caer de la catarata al agua, la corriente me llevó a mar abierto, y nadando llegué a una isla, en la cual me tocó hacer mi hogar.
Con esta historia quiero convencer a esa gente que lo pasa mal, que no son los únicos, que otras personas también lo han pasado mal... bastante mal, y de entre esas personas una está al teclado escribiendo, y dando a ver que se pueden superar las malas situaciones, sólo tienes que tener claro que quieres llegar a superarlo, no dejarte llevar por la corriente ni quedarte en tu cama arropado, y esperar a que pase el tiempo. Porque el tiempo es como es y no se va a parar, es más, pasará muy, muy, muy lento, pero pararse jamás lo hará. Tal vez la muerte sea su única parada.
Pero mientras  tanto hay un largo camino para aprender, para luchar, para vencer...
Cuando temes a tus fantasmas y esos salen en tu búsqueda y por mucho que huyas te encuentran... te secuestran.
Pero has de luchar contra ellos, y creeme, la única manera de vencer a tus miedos, es enfrentarte a ellos.
Dos mil once, un año repleto de alegrías y penas, de recuerdos preciosos y pesadillas angustiosas. No le maldigo, ni le insulto, le doy las gracias por haber sido un año en el que me he dado cuenta de tantas cosas...
Sabéis? a veces es difícil ver con un muro entre ceja y ceja
pero porqué ha de ser un muro, pudiendo ser una verja de gran reja.
Es duro salir ahí fuera y afrontar el día a día
pero más duro es quedarse en casa y esperar ese día en el que se cumpla lo que creía.
No podemos esperar a que todo el mundo nos crea
pero si podemos dar a ver lo que pensamos y hacer que todo el mundo lo vea.
Un corazón fuerte no llora?
Mentira, y más si cupido le arrancó la flecha que le mantiene en vida.
Pasarán los años, unos mejores y otros peores, pero cada uno distinto
sólo sé que cada año que pasa, algo nuevo vivo y aprendo y que el único camino que he de seguir...
es el que yo mismo pinto.
Un abrazo a aquellas personas que como yo, alguna vez, lo han pasado mal en amores, amistades, estudios, familia o autoestima. Que sepan que no son las únicas, y que aquí, un servidor, también las pasó muy putas en su día, pero sabe que las penas, no son duraderas y que las alegrías son para disfrutarlas, si puede ser, todos los días.
Pero no acabaré esto sin nombrar las partes buenas.
Un año en el que he visto como la superación es posible, con un poco de esfuerzo y dedicación.
Ganas de ir a por todas, y hacerlo. Dedicarle tiempo a tu objetivo, sea mucho, sea poco.
Ver como lo que has sembrado da sus frutos, y de ellos te puedes alimentar.
Ver como cada alegría te llena, no por conseguirlo, si no porque el intento valió la pena.
Sabéis? La felicidad es un instante en el que todo tu esfuerzo se ve recompensado, vale, se que no me creeis.
Pero intentad pensarlo. Se puede ser feliz con un regalo de alguien que no conoces, que te ve por la calle, y te lo da? lo primero que hacéis? desconfiáis. No es igual que si te lo da una amistad, con sus momentos alegres y tristes, sus batallas tontas y grandes reconciliaciones. (Yo, personalmente, prefiero que me premien algo con hechos, no con regalos). Pero quiero decir, ya que te dan algo que sea alguien a quien quieres por lo vivido, no un completo desconocido.
Un abrazo a aquellas personas que como yo, alguna vez, lo han pasado bien en amores, amistades, estudios, familia o autoestima. Que sepan que no son las únicas, y que aquí, un servidor, también las pasó muy felices en su día, pero sabe que las alegrías, no son duraderas y que las penas algún día llegarán, pero, también se, que otro día se largarán.
Todo esto, en un año, parece poco, pero cuando lo vives se te hace pesado e incluso, puedes llegar a pensar que es soñado. Doy por finalizado este 2011, y abro mis puertas a un 2012, que quien sabe lo que nos depara. Pero yo sé que a todo estoy preparado, ya sí, ahora quiero ver mi camino deparado.

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