30.3.14

Realidad, optimismo, pesimismo.

Realidad un día decidió hablar largo y tendido con optimismo y le dijo que debía quitarse esos pájaros de la cabeza.
Optimismo rió irónicamente, y seguidamente dijo con sorna:
-¿A caso debo vivir pensando que el día de mañana mi felicidad podrá acabar?
Realidad contestó con total seguridad:
-Es lo más probable, optimismo, que el día de mañana te toque llorar.
Optimismo, buscándole las cosquillas a Realidad, le dijo:
-¿Y por qué no de risa? ¿Por qué no llorar de alegría?
Realidad le tocó el hombro y mirándole a los ojos, olvidando el tono en sorna, le dijo.
-Amigo mío, en estos tiempos ¿Quién puede reír de alegría? cuando la realidad ahí fuera es negra y pesimista.
Optimismo apartó su hombro y le dijo.
-Ahí está la raíz de todo problema, en que hay alguien que debería estar hablando con nosotros y no es así. ¿Dónde está pesimismo? Creo que ya sé el porqué de su ausencia...
Realidad preguntó por qué y optimismo contestó:
-Porque tú has adoptado su mentalidad, sólo porque es muy buen pintor y maneja bien los tonos oscuros, sabe donde poner sombras. Pero jamás pensaste en una cosa... Para que pesimismo pinte sus tonos oscuros con esa maestría, primero ha tenido que poner color a un lienzo blanco, el cual clama ser pintado por colores vivos y esperanza. La realidad no es mala, ni el optimismo tan ignorante, amigo mio.
"Realmente es así, ¿Quién no dice hoy en día cuando algo va mal "Bienvenidos al mundo real"?, y mi pregunta personal es ¿Por qué ha de ser el mundo real un mal sitio? "Porque la realidad es así" dirán unos... Bien, mi realidad no se basa en pesimismo, y mi realidad tampoco se basa en ignorancia. Mi realidad es optimismo, desde el punto en el que todo lo que pase, puedes hacerlo a mejor, si te esfuerzas por ello, todo lo que te ocurra, lo puedes superar si te mentalizas en ello. Y ten claro que habrá bajones, pero siempre, mira hacia el horizonte, porque la realidad es lo que vives, no lo que te cuentan". Claudio Monterroso (Kozzcc).

27.3.14

Soñar implica actuar.

"...Un buen día llegó a casa. Tenía la comida preparada y le esperaba una tarde de estudio, aparentemente normal, como todas. Tras comer, como siempre hacía, se puso delante de su ordenador para matar el tiempo. El tiempo que transcurría entre las 15:00 y las 16:00, aquella dichosa hora en la que no tenía nada que hacer.
En el ordenador no sentía que hiciera mucho, y así era... así que decidió apagarlo y tumbarse en la cama, para esperar a que aquella dichosa hora terminase y pudiera ponerse a hacer su tarea.
El tic tac del reloj sonaba y el tiempo no pasaba. Cerró los ojos.
Un buen día, llegó a casa. Tenía la comida preparada y le esperaba una tarde de estudio, aparentemente normal, como todas. Tras comer, cogió su mochila y decidió avanzar la tarea que tenía para mañana y repasar dudas sobre el examen que tenía en pocos días. No le llevó ni media hora de atención porque el repaso diario le había ayudado mucho días atrás. Decidió ponerse a pintar, siempre se le dio bien pintar. Miró por la ventana y vio un paisaje el cual le inspiró muchos sentimientos. Así que decidió coger el bolígrafo y despertó de aquella cabezada que había echado.
¿Demasiado real, verdad?
Se dio cuenta de que aquella dichosa hora, entre las 15:00 y 16:00, en la que tuvo ese sueño, que realmente le hacía sentir realizado, podía haberla aprovechado para llevarlo a cabo..."


- Muchas veces invertimos el tiempo soñando lo que deseamos hacer, pero otras tantas lo perdemos al nunca llevarlo a cabo - Kozzcc.